EPILEPSIA

epilepsia

¿QUÉ ES LA EPILEPSIA?

La epilepsia es una alteración crónica del cerebro. Se caracteriza por la recurrencia (repetición) de crisis que pueden manifestarse como pérdida de conciencia, movimientos involuntarios, sensaciones raras, alteraciones autonómicas, del humor y de las funciones mentales. Una sola crisis no hace el diagnóstico de epilepsia.

La epilepsia afecta al 1 y el 2% de la población mundial. Por los menos 40 millones de personas en el mundo son epilépticos.

La epilepsia no es una maldición, no es contagiosa, no provoca locura, no es mortal. La gran mayoría de los casos puede ser controlada.

Las crisis epilépticas conocidas comúnmente como convulsiones, son ataques repentinos y transitorios de minutos de duración,  que ocurren  como consecuencia de una descarga neuronal cerebral excesiva. 

¿CUÁNTOS TIPOS DE CRISIS EPILÉPTICAS HAY?

CRISIS DE INICIO FOCAL

Cuando una descarga se inicia en un hemisferio cerebral y no se expande al otro,  su expresión clínica recibe el nombre de crisis epiléptica de inicio focal, la cual puede ser motora y no motora, con pérdida o sin pérdida de la conciencia. Se dice crisis epiléptica de inicio focal motor, por ejemplo, si vemos movimientos anormales en una extremidad y cara de un lado del cuerpo. Se dice crisis epiléptica de inicio focal no motor si el paciente refiere otro tipo de manifestación clínica, como por ejemplo, un episodio de sensación de opresión abdominal seguida nauseas. En cada una de estas crisis focales el sujeto puede estar alerta o con alteración de conciencia (el sujeto esta como “ido”, no responde a las preguntas, o si lo hace, es de manera confusa o incompleta). En las crisis focales sin movimientos con alteración de la conciencia, las que se originan en el lóbulo temporal, aparecen los automatismos ( chasquidos de lengua, repetición de frases, risa o llanto). Las crisis duran en general, entre 30 segundos a 3 minutos. Antiguamente se decía, si no había compromiso de conciencia, crisis parcial simple y cuando lo había crisis parcial compleja. También las crisis focales pueden volverse generalizadas si la actividad epiléptiforme se propaga al resto del cerebro. Entre las principales variedades tenemos:

Crisis focal motora: implican la activación o relajación repentina de un músculo o de un grupo de músculos, por lo común localizados en el lado opuesto del cuerpo a donde se genera la descarga epiléptica. Un dedo o una mano o un músculo de la cara o los ojos se empieza a mover de manera involuntaria.

Crisis focal sensorial: provocan alteración en la percepción sensorial. Pueden referirse como hormigueo, o adormecimiento de alguna parte del cuerpo, flashes o luces de colores localizadas en el lado contrario a donde se encuentra el foco de neuronas hiperactivas.

Crisis focal autonómica: consisten en expresiones clínicas por compromiso del sistema nervioso autónomo como nauseas, vómito, palidez o sonrojo, surdoración, dilatación pupilar, incontinencia urinaria o fecal, etc.

Crisis focal psíquica pueden manifestarse a nivel del lenguaje, como interrupción momentánea del habla, repetición de la última sílaba, etc. Cuando se afecta la memoria ocurren fenómenos como el llamado déja vu (lo ya visto) o su correspondiente jamaís vu (lo ya visto). También pueden presentarse con síntomas cognitivos, como estados de ensimismamiento, de soñar despierto, o de emociones que aparecen súbitamente (miedo o felicidad).

CRISIS EPILÉPTICAS GENERALIZADAS

Las crisis generalizadas comienzan por una descarga de las neuronas cerebrales de ambos hemisferios, al mismo tiempo. Estas pueden ser convulsivas y no convulsivas. Entre las principales tenemos:

Las ausencias, son episodios breves de interrupción de la conciencia, de falta de respuesta ante estímulos ambientales. Suelen durar menos de 10 segundos y frecuentemente son tan breves que los pacientes no las detectan. En muchos casos se pueden asociar a pequeños movimientos automáticos, como parpadeo, chasquido de lengua, frotado de manos, giros alrededor de sí mismo, etc., es especial cuando la crisis dura más de 10 segundos.

Las crisis tónico-clónicas, también llamadas de tipo gran mal, son las convulsiones típicas, de la que si alguna vez fue testigo, seguramente no lo olvidara por lo aparatosas que son. Se inician con una contractura muscular brusca y pérdida de conciencia, caída y con alguna forma de vocalización que puede llegar hasta el grito. Las crisis duran de 1 a 3 minutos y pueden acompañarse de mordedura de la lengua o de las mejillas y relajación de esfínteres. Después de la crisis, el paciente puede quedarse dormido o quedar confuso, desorientado o algo agitado. Asimismo, pueden quejarse de dolor del cuerpo y de la cabeza.

¿CUÁLES SON SUS CAUSAS?

Los niños menores de 5 años y los adultos mayores de 60 años son en grupo más vulnerable. En los niños la causa principal son las malformaciones congénitas. En los ancianos las principales causas son los ataques cerebrovasculares (derrame cerebral) y la enfermedad de Alzheimer (5 a 10 veces mayor que en la población general). 

Sólo algunos tipos de epilepsia tienen influencia hereditaria.

En nuestro país la causa más frecuente de convulsión en los adultos es la neurocisticercosis (NCC). Esta es una enfermedad producida por la larva de la tenía del cerdo  que se aloja en el cerebro. La NCC es una condición prácticamente ya erradicada en los países desarrollados, pero en nuestro país, por la carencia alcantarillados y agua potable, sobre todo, en las zonas rurales y asentamientos humanos, sigue siendo la principal causa de epilepsia secundaria.

¿CUÁLES SON LAS PRUEBAS QUE SE USAN PARA DIAGNOSTICARLA?

  • El electroencefalograma convencional
  • Vídeo-electroencefalografía prolongada en pacientes con epilepsia refractaria
  • La tomografía computarizada
  • La resonancia magnética nuclear
  • Exámenes de sangre o de líquido cefalorraquídeo
  • La tomografía por emisión de fotones y de positrones

¿SE PUEDE CURAR LA EPILEPSIA?

  • Aproximadamente el 80% de los casos pueden ser controlados mediante la medicación y el sujeto puede llevar una vida normal en todos los aspectos.
  • Debe buscarse la monoterapia (un solo medicamento anticonvulsivo), aunque en algunos pacientes, un régimen de multifármacos es superior
  • Deben darse dosis suficientes de fármacos
  • Deben evitarse los efectos adversos o colaterales de los fármacos
  • La mayoría de los fármacos, después de algunos días o incluso semanas, recién alcanzan niveles terapéuticos estables.
  • La suspensión del tratamiento debe hacerse poco a poco, en un periodo de 2 a 5 años
  • Reforzar las medidas higiénico-dietéticas (evitar desvelarse, no ingerir alcohol, etc)
  • Control electroencefalográfico frecuente

CIRUGÍA DE LA EPILEPSIA

Se recurre a la cirugía cuando las crisis, a pesar de haber probado varios fármacos, a dosis y tiempo suficiente, no hay un adecuado control de la epilepsia. Los progresos técnicos en la neurocirugía han disminuido mucho el riesgo de complicaciones. Existen dos clases de cirugía de la epilepsia: aquella que elimina el área epileptógena y otra que busca disminuir la propagación de la crisis.

La primera se utiliza en casos de epilepsia focales. La localización precisa del foco epiléptico se logra mediante técnicas electrofisiológicas de mapeo (electrocorticografía) y de estimulación. Una vez encontrado el foco epiléptico se procede a eliminar quirúrgicamente el sitio de inicio de la descarga epiléptica.

La segunda consiste en un tipo de cirugía que busca desconectar ambos hemisferios cerebrales mediante una callosotomía o hemisferectomía.

La cirugía se realiza por un equipo de profesionales (neurocirujano, anestesista, radiólogo, neurofisiólogo, neuropsicólogo, etc) y se realiza en centros hospitalarios especializados.

¿QUÉ ES LA ESTIMULACIÓN DEL NERVIO VAGO?

Implica la colocación de un eléctrodo de estimulación a nivel del cuello, por donde pasa el nervio vago, conectado a un estimulador que se deja por debajo de la piel.

¿QUÉ HACER FRENTE A UNA CRISIS CONVULSIVA?

  • Esperar a que termine la crisis (por lo general dura unos minutos) sin intentar forzar al sujeto a hacer nada, pero sí protegerlo de hacerse daño.
  • Asegurar una buena ventilación. Poner al paciente de lado para que, en caso de vómito, se elimine el riesgo de que aspire el contenido gástrico o la sangre (cuando el paciente se muerde la lengua o los carrillos)
  • Evitar cualquier intervención intempestiva, en particular, durante la fase confusional de la crisis. Esperar la recuperación y tratar de tranquilizar a la gente que se encuentra alrededor.
  • Si el paciente presenta una serie de crisis -dos o más- es útil llevar al paciente al hospital.

FACTORES DETONANTES DE LAS CRISIS EPILÉPTICAS

  • Hay crisis que se presentan cíclicamente, ya sea durante el sueño o ligadas al ciclo menstrual
  • Insuficiencia de sueño
  • Ingestión de alcohol
  • La estimulación luminosa intermitente (como la luz de las discotecas o de algunos juegos de video)
  • Las emociones fuertes y repentinas (estrés)
  • Fármacos estimulantes (cocaína, teofilina, anfetaminas)
  • Hormonas (hormonas tiroideas, estrógenos corticoides)
  • Antibióticos (por ejemplo los utilizados para la tuberculosis)
  • Agentes antitumorales